jueves, 10 de noviembre de 2011

Cuenta regresiva para la pelea del año.

A pocos días del combate del año entre Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez, crece la expectativa por conocer quién saldrá victorioso.

Desde el mismo instante en que se formalizó ésta pelea, han sido muchos los mexicanos que se interesaron por viajar hasta Las Vegas,  sede del evento, el próximo sábado 11 de Noviembre, con el fin de mostrarse solidarios y aupar en directo a su majestuoso representante, en un crucial reto para  su carrera.

En una gira realizada desde hace meses por varios países, los protagonistas con su visita aumentaban la atención  de sus seguidores y desde entonces comenzaron las muestras de solidaridad, cada bando vaticinando al suyo como el indudable vencedor.

Razones suficientes hay para captar el interés mundial sobre ellos. Juan Manuel Márquez, es hoy por hoy, el peleador azteca con mayor proyección internacional, por los campeonatos que ostenta, porque llevará consigo el honor de competir en nombre de todos sus compatriotas que han sido vilmente vapuleados por el filipino,  a quién se conoce como el “devorador de mexicanos”. Moralmente debe demostrar que, en el 2004, época del primer enfrentamiento contra Pacquiao,  fue una decisión polémica en su contra;   que  aquella vez en el 2008,  durante un segundo encuentro, las apreciaciones  de los jueces,  de acuerdo a su equipo de trabajo,  favorecieron erradamente  a su mismo adversario, y que la caída al suelo del “Juanma”, no fue más que un descuido, que pudo superar,  finalizando los rounds. 

En tanto,  que el campeón welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB),  Manny Pacquiao, un hombre sencillo,  espiritual, carismático, con pasión por la política y hasta por la música,  cargará el peso en sus hombros de mantener el título y de reiterarse como el mejor del mundo, uno de los más grandes íconos del pugilismo en toda su historia.

Inicia la cuenta regresiva. El escenario, en el MGM Grand Arenas de Las Vegas,  está listo. Los contrincantes, cada uno concentrado,  aguardando el gran momento, pero reconociendo a su digno rival,  marcan un escenario de respeto, pero también intentando transmitir la seguridad de  sus capacidades para que su mano sea orgullosamente levantada esa noche en el cuadrilátero. Una fortaleza en sus puños y habilidad en el ring que con los años se afianza o se pondrá en tela de juicio.  Sin embargo,  que lo más importante, la esperanza de los espectadores en todo el planeta, sea correspondida con una  cautivante,  como solemne batalla por el cinturón en disputa,  ajustada al despliegue promocional que se ha destinado para elevar éste acontecimiento. 

Pase lo que pase, todo indica a que el resultado debe dar como ganador indiscutible al invitado de honor: la afición.

Carmen Helena Aguilar Lugo
TurismoOnline.mx

No hay comentarios: